Hay un tema del que no se habla demasiado en la puesta en marcha de los programas 1 a 1 y, en general, en los programas de integración de tecnología, que es el de la infraestructura técnica.

A finales de los 90, Antonio Bartolomé en la Universidad de Barcelona realizó sus primeros proyectos de introducción de ordenadores en aulas de educación infantil. Una de las conclusiones fue la necesidad de que los equipos utilizados tuviesen potentes capacidades para multimedia. Es decir, que fuesen capaces de mostrar material audiovisual y responder ágilmente al manejo por parte de los niños.

Pese a resultados como éste, con frecuencia me he encontrado con la idea preconcebida de que en lo tocante a infraestructura los colegios no tienen grandes necesidades. Pero nada más lejos de la realidad.

De hecho, si te planteas poner en marcha un programa 1 a 1 en tu colegio tienes que tener claro que vas a necesitar montar unas instalaciones de alto nivel y que no todas las empresas suministradoras van a estar a la altura. Es más, muchos operadores bien conocidos comenzarán ofreciéndote soluciones residenciales o para pymes, basándose en el número de empleados. Sin embargo, el número de usuarios real es muchísimo mayor.

Hay que pensar que tratándose de un programa basado en dispositivos móviles la mayor parte de nuestra actividad va a suponer acceso inalámbrico continuo a Internet. Puede que puntualmente tengamos grandes movimientos de datos, pero estamos en una situación en la que cualquier actividad de red se va a multiplicar por 100, ó 200, ó 500, según nuestro número de usuarios.

Calculando necesidades

Hagamos algunos números.

En el cálculo de número de usuarios tienes que pensar a largo plazo y a lo grande, o sea, teniendo en cuenta el número de usuarios cuando el programa esté completamente implantado.

Es habitual comenzar los programas 1 a 1 en 3º de primaria, así que un colegio de Primaria acabará teniendo 4 aulas por línea (3º a 6º) con 25 usuarios potenciales en cada una. Eso supone 100 usuarios por línea, a lo que yo añadiría un 10% de margen de seguridad, así que pongamos 110.

Un colegio con dos líneas ya se pone en los 220 usuarios. Y de momento sólo estamos contando alumnos.

El margen de seguridad lo añado porque nos interesa tener en cuenta varias cosas. Primero porque nos interesa que la capacidad y rendimiento de los dispositivos de red nos permita trabajar con holgura. Segundo, para incluir ahí otras necesidades asociadas al número de alumnos (como por ejemplo, la posibilidad de utilizar algún dispositivo como AppleTV o AirServer en las aulas). Tercero, para imprevistos y situaciones puntuales de incremento de número de usuarios. Lo que queremos es tener margen de maniobra.

El mismo cálculo en Secundaria, que permite hasta 30 alumnos por aula, nos arroja cifras similares. Los 4 niveles de la etapa, junto con el margen de seguridad nos dan 132 usuarios.

Si tu colegio tiene ambas etapas estamos hablando de 242 usuarios si es una sola línea (484 si fuesen dos líneas). En la Unión Europea, 250 es el número mínimo de empleados de una gran empresa, así que muchos colegios tendrían una demanda de capacidad mayor que la mayoría de empresas de su entorno.

Aparte de los alumnos, tienes que contar con los profesores y resto de personal. Buena parte de tu profesorado seguramente utilizará un teléfono móvil y otro dispositivo (tableta u ordenador portátil). En el cómputo de necesidades yo sumaría el número de profesores con un factor de corrección del 50%.

Volviendo al ejemplo de una linea de primaria, y suponiendo 10 profesores para la etapa, estaríamos hablando de 125 usuarios.

Definiendo

Así que por cada 4 aulas en las que implantes un programa 1 a 1 puedes calcular entre 125 a 150 usuarios sin temor a exagerar. Eso es más de lo que tienen muchas empresas dedicadas a la tecnología en tu localidad.

Y con ocho aulas, ya tienes las dimensiones de una gran empresa.

La red física

El esqueleto de tu instalación viene dado por tu infraestructura de red de cable Ethernet, en la que necesitarás como mínimo switches Gigabit de alto rendimiento para la distribución interna y cableado de alta calidad (Cat 6a o mejor). Es una inversión alta y conviene plantearla con vistas al futuro, por lo que no hagas caso de quienes te digan que no necesitas tanto ancho de banda o que nunca vas a saturar un switch. ¡Ja! Ocurrirá antes de lo que piensas.

El diseño de la red (equipos, topología, etc.) es crítico y para eso necesitas una persona experta. No tiene nada que ver montar una red local en una pequeña oficina o en tu casa con lo que supone diseñar una red de alto rendimiento.

La wi-fi

La segunda parte de tu instalación tiene que ver con el acceso inalámbrico. En el mejor de los casos (4 aulas) tendrás de 120 a 150 dispositivos tirando de la red casi constantemente por lo que los puntos de acceso tienen que ser también de alto rendimiento y estar bien dispuestos en los locales del centro. De hecho, no se trata de colocar puntos a diestro y siniestro, sino que que deben estar colocados y configurados de modo que proporcionen el máximo de cobertura y se interfieran lo mínimo posible entre ellos.

Muchos colegios con edificios antiguos se encuentran con problemas debido a las características de construcción, como zonas oscuras para la wifi debidas a muros de piedra o estructuras metálicas. De nuevo, necesitas trabajar con una persona experta que pueda identificar estas situaciones y proporcionarte un diseño adecuado.

La salida a Internet

El tercer punto fundamental es la salida a Internet. De nada te sirve una instalación de red potente y bien dimensionada si todos tenemos que salir por una puerta muy estrecha a la Internet.

Recuerda: prácticamente todo lo que haces a través de un dispositivo móvil ocurre físicamente fuera de tu centro. Hasta las gestiones administrativas, contabilidad, plataforma de información educativa y un largo etcétera se hacen a través de Internet. Así que la salida al exterior es crucial para el funcionamiento del centro.

El dispositivo clave es el router, que conecta la red local con Internet.

Conozco un caso en el que el proveedor de acceso ha puesto un router capaz de manejar unos 75 usuarios para un colegio que actualmente cuenta con unos 600. El resultado es que hay una saturación constante de la red, cada pocos minutos se vuelve imposible consultar una web.

Existen diversas soluciones técnicas a este problema: líneas dedicadas, múltiples líneas, etc.

La red “lógica”

La infraestructura física es uno de los pilares tecnológicos de un programa 1 a 1, pero la configuración y organización de la misma es otro.

Cuestiones como la seguridad, el modo en que los estudiantes van a poder acceder a la conexión o la forma en que se van a separar los distintos ámbitos de trabajo suponen uno de los grandes retos.

  • ¿Necesitas una separación física de las redes de alumnos, docentes y administrativas
  • ¿Podemos resolver eso mediante redes virtuales (un protocolo que nos permite tener redes distintas en una misma infraestructura física)?
  • ¿Ponemos una limitación al ancho de banda que pueden consumir los alumnos?
  • ¿Qué hay de los filtros de contenidos?
  • ¿Cómo organizamos las distintas redes inalámbricas?
  • ¿Qué sistema de gestión de los dispositivos móviles utilizaremos?

En este ámbito se mezclan políticas que debe definir la dirección del centro y que deben ser asesoradas e implementadas por los técnicos.

Es un tema muy extenso y dedicaremos artículos en el futuro para tratarlos con detenimiento.

Personal técnico en los colegios

Mi opinión es que es necesario tener personal técnico en los colegios. La idea de que un profesor con conocimientos tecnológicos es suficiente para supervisar y poner en marcha todos estos medios me parece corta de vista y, a la larga, perjudicial para el funcionamiento del sistema y del programa.

Teniendo en cuenta la magnitud de la instalación tecnológica que vamos a poner en marcha incluso en casos bastante modestos tampoco parece realista la idea de disponer de un servicio de mantenimiento externo.

Desde el punto de vista práctico es necesario que exista al menos una persona disponible para supervisar el funcionamiento de los sistemas de red, analizarlo y proponer y ejecutar mejoras, así como resolver los problemas diarios que puedan surgir. ¿Un profesor que tenga que abandonar su aula para levantar un punto de acceso caído? ¿Una clase que no se pueda realizar porque nadie puede atender un problema de funcionamiento de la red?

Históricamente los colegios han sido bastante refractarios a incluir personal que no sea estrictamente docente, cuidadores y, en su caso, administrativo (secretaría, administración, recepción). Sin embargo, con instalaciones de estas dimensiones parece evidente la necesidad de disponer de personal técnico a tiempo completo, en contacto con el coordinador TIC y separar las funciones técnicas relacionadas con el programa de las funciones y metas pedagógicas.

 

 

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