Ansiedad en programas 1 a 1

Hay un aspecto de los programas “un dispositivo por alumno” del que no leído mucho por ahí y es el de la ansiedad de los alumnos ante diversos problemas con los dispositivos.

No me refiero a los problemas más o menos evidentes, como que el dispositivo se caiga de la mesa y se rompa o tenga una avería clara que impide su funcionamiento. Estoy hablando principalmente de problemas como la falta de respuesta del dispositivo cuando hay problemas de conectividad, la tardanza en recibir un documento que haya enviado el profesor o pequeños problemas de funcionamiento cotidiano.

A veces, cuando vas a un aula a atender alguna demanda concreta que te ha comunicado un profesor, te eternizas resolviendo estos pequeños problemas y dudas: “a mí no me descargó la aplicación no sé qué”, “me sale este mensaje”, “no puedo entrar a la página de no sé cuántos”, “se me ha instalado esta app” (que acabas de enviar mediante el gestor de dispositivos móviles), y así otros muchos… Montones de manos que se levantan porque algo no está como lo tienen los demás o no funciona en el momento.

Otras veces los veo arrastrando el dedo por la pantalla repetidas veces para refrescar la pantalla del navegador o la del correo para que aparezca el último documento enviado por el docente. Hay quien lo hace tan rápido que estoy convencido de que el iPad no puede seguirle el ritmo, interpretando mal los gestos y provocando algunos fallos colaterales bastante molestos (hasta el punto de que estoy experimentando con ajustes de accesibilidad para ralentizar la respuesta de la tableta).

A veces te enseñan una aplicación que tiene un fallo y cuando sale la ventana de advertencia la cancelan de inmediato sin darte tiempo a leer el mensaje de error que normalmente es clave para entender qué ha pasado en ese caso concreto.

Manejan la tableta con una velocidad endiablada, sin mirar lo que ocurre la pantalla o lo que las aplicaciones tratan de decirles a través de notificaciones o mensajes.

Todos estos signos me llevan a pensar en si no se estará generando un problema de ansiedad que puede afectar a muchos estudiantes.

¿Y de dónde viene? En el caso concreto del que estoy hablando creo que se unen varios factores:

Los problemas relacionados con la conectividad, que hacen que para ciertas aplicaciones o actividades la respuesta de los dispositivos sea muy lenta o no se produzca. Dentro de este grupo estarían problemas como la tardanza en aplicarse los cambios a través del gestor de dispositivos móviles (que necesita que el dispositivo esté conectado a Internet y sea detectado por el gestor) y las consecuencias en la instalación y eliminación de aplicaciones, restricciones, documentos, etc.

Esta lentitud o falta de respuesta generaría esa angustia ante lo que está donde debería estar y tratan de arreglarlo como sea. Creo que llevan mejor un fallo “total” del dispositivo: simplemente no funciona y ya está.

Los problemas relacionados con una práctica docente inadecuada: es decir, tratar de que todos los alumnos vayan a una realizando las mismas actividades, como en una clase de esas “de toda la vida”, esperando que los alumnos abran, a la vez, el libro por la misma página, abrir el documento que acabo de enviar a toda la clase por correo o subido a la plataforma didáctica, etc.

Esta manera de afrontar un programa de un dispositivo por alumno no sólo no aprovecha ninguna de las ventajas y potencialidades del mismo para la individualización y personalización del aprendizaje, sino que podría ser una fuente generadora de mayor frustración.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s